miércoles 28 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 10:27 PM
Honestidad: f Pudor, decencia, recato en la conducta/ Decoro

Desolación..., extraño demasiado, siempre un poco más, cada vez más real.

Soy una loca enamorada, y me angustia que lo que amo no está lo suficientemente cerca. La distancia es relativa, quizás a mi amor le parece continentes de distancia, mientras que a ellos les parece escasos kilómetros.


No puedo, no puedo y no quiero más desgarrarme en las noches en tu espacio vacío. Ya no quiero pulular con lo que fué, ni charlar con lo que seguramente tú dirías. He estado pensando mucho en ello, últimamente se ha hecho más palpable mi dolor ¿Por qué nadie puede estar a mi espalda mientras escribo y abrazarme en la madrugada? sólo me queda como premio de consolación un montón de promesas...


No quiero esperar, no puedo porque muero, porque mi amor cada vez es más exigente (o más dócil) y no hay humano que esté dispuesto a protegerlo entre sus manos. Todo son negocios, tu das y yo te presto, tu compras y yo apuesto. Tu sexo yo poemas, tu caricias y yo viento. Y apesar de todo justifico mi masoquismo y peor aún, justifico lo injustificable. Cobijo bajo mis brazos su lujuria y disfruto el placer que es más amargo que dulce. Sí ya sé, y sé muy bien, que lo amargo es más perdurable que lo dulce. Y que este juego es muy sucio, que yo amo y cada palabra me duele como si pariera estrellas rojas, y que las estrellas; frágiles esferas navideñas, se romperán en un suelo que se llama "Pasado"


Bienvenida yo al Pasado, pase usted me dijeron, y yo pase. Triste y rota, quise estar en la sala de espera y todos se burlaron de mí: ¡Sala de espera!-Rieron-¡Pero si estas en el pasado querida! Y después supe, que a cada segundo mi alma se desvanecía de tu presente. ¡Ayuda, yo no quiero estar aquí! Mirad mi vida, sé hacer malabares y crear castillos firmes, sé que puedo dar más, mirad mi corazón llora, mirad estos ojos, yo te amo.


-Y... a ti- susurró el viento.


Sí, pero eso no basta. Pásale el memo de que estamos despedidos de su piel a mis manos, a mis labios, a mi lengua y a mis dientes.

Mi honestidad siempre ha sido la cruz y sus mentiras los clavos. Es tan difícil encontrar alguien que te diga lo que su corazón escupe..., yo lo encontré, y nos dejamos ir.

A veces nos encontramos, a veces nos escondemos, otras tantas nos perdemos, pero siempre regresamos a contarnos una historia polar.

















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martes 27 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 08:58 AM
Cirilo estaba sentado en un bar de Bucarest, bebiendo hasta perderse, como siempre. Pata-de-cerillo lo miraba con recelo pues sabía que tendría que llevarlo a cuestas una vez más hasta el hotel.

-Cerraremos en veinte minutos-. Anunció el cantinero.
-Andando- dijo Pata-de-cerillo-, tenemos que irnos.

Cirilo asintió con la cabeza y depositó unos billetes arrugados en la bandeja de propina. Bebió su último trago y se incorporó tambaleante. Después de unos pasos, cayó estrepitosamente; dejando regados unos cuantos huesos. Pata-de-cerillo rió por el accidente ocurrido, y ayudó a su compañero a colocarse sus huesos, no sin parar de reir. Cuando todo estuvo en su lugar, Creston (el nombre de Pata-de-cerillo) echó a su amigo a sus hombros y lo llevó a cuestas por las calles empedradas.

Faltaban sólo dos calles cuando ocurrió lo siguiente: Creston iba rumiando porque Cirilo se había quedado dormido y ahora dejaba caer el peso de todos sus huesos sobre él. Estaba cansado y casi tan ebrio como Cirilo. Y aun así, lo llevaba a cuestas como si se tratase de un bebé indefenso.

Sin notarlo, Pata-de-cerillo, comenzó a caminar más rápido. Y entonces, su cerilla comenzó a quemarse, al darse cuenta de lo que ocurría con su pierna, Creston se olvidó del paquete que llevaba en su espalda y dió tres brincos hacia una fuente gritando palabras impublicables. Cirilo despertó al instante y al ver a su amigo en llamas, soltó tales carcajadas, que el Hotel entero despertó y por disturbio los echaron.

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lunes 26 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 09:12 AM
Me he estado absteniendo de escribir, con la angustia de saberla en mi boca ahora. Ella me ha besado, con sabor a cerveza y sabor a dolor en los labios ¿Y quién soy yo para robarte un poco de dulzura? Me sorprende que esto sea para ti, y tan tuyo es ahora que puedes hacer de esta declaración un cometa y volarlo en la tarde conmigo. Sí, volemos los compromisos y las ataduras, al diablo con me gustas y con te quiero. Volemos esa cometa esta tarde y digamos "Te siento"... ¿Y quién eres tú para venir a hacerme sentir?
El amor, me gusta pensar en él. Cuando lo buscas hasta debajo de las piedras no está; y lloramos soledades y extrañezas. Cuando desistes de buscarlo aparece a dos centímetros de ti; y reímos lágrimas.
Estoy angustiada, siento cierto tipo de opresión en mi pecho..., arena que cae rápidamente, la misma historia de siempre, las llegadas (o regresos) tarde, y presiento que ésta no será la excepción. Qué pesar loas amores fallidos, son como vino amargo.
Hay tanta pasión en mi rutina últimamente. Será su risa, será mi sombra, será mi nombre, será el estrés... Aquí vamos, me conozco, el puerto del adiós, el nuevo barco. Adiós amigos me voy de viaje a una isla en el medio del mar!!
 
lunes 19 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 09:21 PM
Lunes 19, 21:30 hrs
Me enfermé, me dió fiebre por la tarde. Llevo dos días así. Noches mitigantes de mares de falsedad; no puede ser posible que cosas tan patéticas como alergias de estres me sucedan a mí. Me quejo; ando rumiando de un extremo de la cama al otro, hablando con el buen dios. Frustrada por mi aparente imposibilidad de concentrarme y escribir de una forma coherente. El teléfono está muerto..., quiero salir.

Sábado 17, 19:00 hrs

Hablé con mi doc, le digo: Soy implosiva, ya sé que no está bien. Pero qué diablos quiere el psiquiatra, ¿que me convierta en merolico? no quiero, mi voz interior dice que no debo y usted insiste en que me suicide.
Y entonces él dijo: Pues entonces, enférmate. Pero debes saber que 'no hay doc anacoreta que cure tan rara aflicción' Insistes en ser autoinmune...
- ¿Acaso usted vendrá a darme medicamentos cada que me enferme?- solté
Meditó, se burló: No, mi esposa se divorciaría de mi si salgo de casa a las dos de la madrugada.
-¿Lo ve? La dependencia mal, la autoinmunidad, bien.
-¿Y, entonces? ¿Para que me llamas?
- Usted lo sabe, es el doc, yo la paciente. Podría darle mil explicaciones rebuscadas..., que terminarian en una razón.
-¿Cuál?
- Usted hará que mi enfermedad se agrave...
-No hay problema, te podrás curar
-Un día haré que se enferme...
-Tampoco hay problema, en la planta de abajo hay drogueria.
-¿Sabe doc? Hoy por fin aprendí cadenas, grupos funcionales y radicales..., después de tres años de frustración.
- Me alegro. Y me preocupa: ahora estudiarás química orgánica para montar un laboratorio en casa.
-¿Y?
- Ya no me preguntarás cómo crear propanol.
-Qué gracioso...

Odio a mi doc. Me gusta la química, sí, tengo planes malévolos para ella... Y tengo fiebre y me sangra la nariz. Es más no sé ni porque diablos cuento esto. Ahora odio más a mi Doc, ¿por qué me orilla a la sinceridad? Mira, no me hace nada bien...

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domingo 18 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 11:46 PM
"Soulmates never die" - Me dijo
It must be, it must be die- susurré
 
sábado 17 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 06:18 PM
Es Sábado. No hay mucho por hacer, el día está llegando a su fin y mi cabeza ha de explotar otra vez.
El día de ayer presencié Quidam del Cirque du Soleil, y aún pongo esa sonrisa idiota cuando recuerdo todos los actos. Me encanta, amo al circo, y ayer me extasié al máximo con él. Quidam es un show impresionante; oscuro, mágico, surreal, etc. Cuando salí de la Carpa tenía ganas de llorar como una niña en las banquitas de fuera: no me quería ir, sentí en carne la nostalgia de mi Pierrot, sentí una necesidad absoluta de entrar corriendo y buscar a Sheryl, de unirme al circo, de tomar unas pelotas y hacer malabares o de ponerme un tutú y hacer un clowning. Tenía ganas de entrar y decir:

Je ne sais pas parler français, j'ai jamais agi dans un cirque. Mais je suis une créature du cirque… et je suis morte comme vous, se qu'ici je pourrais vivre une peu par fonction...

Después mi muerte se hizo más verídica en la noche. Ahora no quería dormir, porque l' amour c'est de la merde. No quiero decir más, no debo decir más, tengo roto el corazón; he cedido a mis deseos, he dado entrada a la lujuria, he pasado por encima de mí una y otra vez. Ella ha violado mi voluntad, ella me ha enseñado a salvarme. No. Ahora las palabras deben ser prohibidas, éste es el acto dos: donde la flor vomita sangre, y la sangre ahoga libros en blanco, y en el fondo hay shiffon azul simulando un mar que copula con la luna.

Es cierto, no debería; y sin embargo, te quiero.






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viernes 16 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 08:39 AM
Aquí estoy, tan humana como ayer. El estatismo es sólo una ilusión óptica, incluso lo que está en reposo se mueve..., aunque no lo parezca y se afligan por tí. Pienso en las palabras, pienso tanto en ellas ¡Por fin tengo un libro de Vallejo! Y eso me hace pensar. En la introducción del libro dice que aprendemos a hablar sentidamente sin sentimientos Inside of beautiful machines...?

Aprenderemos a leer más que un libro, aprenderemos a leer a quien escribe, como se aprende a no chocar con los bordes de la cama, o como se aprenden los colores, pero ¿aprenderemos a amar? Yo no sé qué diablos es el amor; sólo tengo una suposición de qué es amar. Soy una mujer que experimenta consigo misma, y es triste aceptarlo. Bueno, no sé si es más triste para mí o para los que he utilizado para mis fines maquiavélicos..., tarde o temprano siempre acaban reclamándome.

Mi corazón es como un amasijo de sensaciones y palabras. No sé porqué insiste en seguir latiendo, nadie le ha dicho que ése es su trabajo, es más, lo he despedido tantas veces, que labora sin contrato..., pero se contonea diciendo en mi esternón: tengo prestaciones.

Ayer fui al cine a ver Lions for Lambs, es una buena propuesta. Me gustaron las tomas, el guión es interesante, aunque me hubiese gustado ver a una Meryl Streep más agresiva. Después de la película fui con mi acompañante a un restaurante italiano, la cena estuvo bien, el vino... ¡El vino! ah, the heart break hotel.

Ahora escucho un poco de Zoé, me gusta la interpretación de León..., parece que el día, por estar nublado escucharé de nuevo Me verás volver torturándome como ayer: no iré a ver a Soda Stereo, a Cerati, cómo me gusta Gustavo Cerati y sus letras. Son profundas, sinceras, dolorosas. Cuando te pones a leer un Book Lyric de él, te das cuenta que sus letras sangran y hasta algunas son como espinas que te hacen sangrar a tí también. En fin, qué se le va a hacer, este maldito capitalismo me hace tamborilear los dedos.

Pienso en mi extremismo..., sí soy extremista en algunos sentimientos. No tiene nada de malo irse a los extremos, nada de tibiezas, o me amas o me odias. No recuerdo quién dijo: aprecio más a mis enemigos que a mi esposa. Que endemoniada razón tenía, las mujeres no son de fiar (si ya sé, lo digo porque soy una de ellas) y mucho menos cuando amas a una. Yo jamás he podido confiar en alguíen por completo. Ni quiero hacerlo, este mundo está lleno de mentiras; en la televisión, en la cocina, en los alimentos, en la ropa, en la escuela, en los besos, en la red. Sigo pensando que deberían de enseñarnos a decir mentiras que a decir la verdad. Porque la sinceridad, hoy en día, es tan obsoleta como enseñar a las niñas que cuando tengan 20 deben estar casadas.

El ser sincero ahora es sinónimo de vulnerabilidad, el amar es sinónimo de idiotez, el soñar sinónimo de blanco fácil. Se ha transgiversado la poesía, la música, la pintura, la danza, para tiempos modernos. Adaptación, parece que todo se trata de eso, Darwin, Darwin cómo te odio. ¿Qué es más heróico: adaptarte a la furia o extinguirte con una convicción romántica? Y cuando digo romántica no me refiero al amor.

Soy demasiado pesimista para creer en las historias rosas. Soy demasiado pesimista para no ser rencorosa y vengativa. Soy demasiado humana para querer ser un robot... Hasta ahora no hay ningun hecho fehaciente que me haga desistir de ello, sobre todo en materia de relaciones y cooexistencia. El beso, el abrazo, el sexo tienen tanta porqueria encima. James Bond, Romeo, Tristán, Indiana, lloro en sus tumbas. Ahora sólo necesitas trancribir un poema de Sabines para ser una persona dulce, sensible y obtener a better fuck, a better touch. Ah claro esta, también aprender citas de escritores famosos.

Ayer perdí a un amor en la globalización, hoy perderé un poema en la política, mañana espero no perder mis letras. Espero no esperar, estoy enferma de desilusión..., nadie conoce a nadie, que imbécil, creí que el tiempo gastado me iba a retribuir más que siete lineas en papel

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miércoles 14 de noviembre de 2007
posted by Scarlett Sholén at 09:00 PM
Estaba sentada en una de las mesas de fuera. El café estaba por cerrar; poco a poco, la gente comenzó a abandonar el lugar, llevando consigo los tintineos de copas, los brindis, las risas, el aroma a pastel de zarzamora y las luces.

Pidió otra taza de escocés y una rebanada de pastel de chocolate. Le gustaba torturarse; era alérgica al chocolate y el café le producía insmonio. Pero eso no importaba, estaba muerta: como Dylan Thomas, como Marylin Monroe, como Frank Sinatra, incluso más muerta que Shakespeare. Pero nadie parecía notarlo porque le seguían cobrando la luz y el alquiler de la casa, porque su jefe la seguía atiborrando de trabajo. Incluso allí, nadie notaba que estaba muerta, lo comprobaba cada que levantaba la mano y el mesero venía a su mesa.

El paisaje era triste, por eso acudía a ese lugar todas las tardes después del trabajo; porque ninguna norma de conducta la obligaría a sonreir para no desentonar. Día a día, ella sentía la mancillante necesidad de pasar sus horas abandonada en una silla alta, condenada a esperar mientras giraraba interminables veces la cucharilla dentro de la taza de café. Después, ordenaba té de jazmín y contemplaba a los enamorados que se repartían besos en las mejillas y que se abrazaban con ternura. Los odiaba. Sentía un profundo desprecio hacia todos ellos porque se besaban tanto que ningún beso alcanzaba para su boca, ni nigún abrazo, ni ninguna palabra, ni ninguna caricia; sin embargo permanecía allí, a pesar de la sangre que brotaba de sus heridas.
Pero aquella noche sería la última. Esa noche ella aniquilaría su amor.

De pronto, las luces brillantes de un auto azul iluminaron su triste mesa. Tuvo que entrar para no ser descubierta por el conductor que acaba de arrivar. Era un hombre alto de cabello oscuro, con facha de bohemio. Solicitó al entrar, la mesa número tres; que se encontraba al fondo del lugar, y ordenó lo de siempre: vino tinto y pasta.

Al otro lado, sentada frente al piano, la chica comenzó a recordar. Exactamente habían sido dos años atrás, en invierno, cuando él la asesinó. En esa época dorada, ella solía ser como esos amorosos que ahora aborrecía, ella lo amaba. Se decía todos los días que era feliz por despertar a su lado y porque en la primavera siguiente se casarían como lo había prometido...

Una noche de luna llena, fué citada en ese café. Cuando llegó, sólo encontró una carta breve en la que rompía con la promesa de amarla. Por días enteros lloró amargamente, pintando los cuadros más hermosos y enviándoselos para que volviera. No entendía aquellas disculpas que jamás fueron razones para matarla de una forma tan cruel.

Su corazón se fragmentó, las venas se le llenaron de palabras ácidas; sus brazos se convirtieron en dos extensiones rosadas completamente ajenas a su ser. Todos los versos y los mundos que habían sido creados para él se le pudrieron en el alma, todas las mentiras que él había dicho se le clavaron en los ojos y la hacían llorar.
A las pocas semanas, mientras ella agonizaba en su estudio, él publicaba su primer libro, del que ella había tenido la idea principal. Los diarios mostraban su foto en primera plana con notas de pie hirientes: Antoine De Voi se casa. Al leer esto, su pincel favorito resbaló de sus dedos y murió. Jamás volvió a pintar.

Ahora, después de haber regresado de su luna de miel, él la citaba en el mismo café para confesarle que no era feliz, que su vida era un infierno, y convencerla de que todo el daño que le había proferido podía ser borrado en un instante por un beso. Pero ya nada importaba, ninguna frase ni nigún beso podrían traerla de vuelta a la vida, es por eso que había esperado desde entonces todos los días en el mismo café, para matarlo de la misma forma.

Las manos de la chica se deslizaron con elegancia por el piano, y con la voz más amarga entonó:

I'll wait my turn to tear inside you. Watch you burn... I'll wait my turn.

I'll cry about this and hide my cuckold eyes, as you come off all concerned. And I'll find no solace in your poor apology, in your regret that sounds absurd..., and keep singing : 'll wait my turn to tear inside you. Watch you burn and I'll wait my turn to terrorize you... Watch you burn.I'll wait my turn.

Antoine se levantó de su asiento. Conocía la canción, comenzó a cantar:

They rise above this, they cry about this; as we live and learn. A broken promise, I was not honest, now I watch as tables turn and you're singing: I'll wait my turn, to tear inside you, watch you burn. I'll wait my turn, I'll wait my turn.

Cuando la música cesó, Juliette lo miró a los ojos, dejó un billete en el piano, encendió un cigarrillo y salió del lugar. Antoine se supo muerto, el corazón le estalló dentro del cuerpo y sus ojos lloraron sangre. Sabía que no podría vovler a escribir jamás. El caso estaba cerrado, no había más que hacer.
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* Historia creada, con la canción de fondo " Broken Promise" de Placebo. En un café de la ciudad de México mientras una francesa llamada Juliette lloraba en la mesa de la derecha... Antoine había irrumpido en el lugar de la mano de otra chica. Después de una semana de su rompimiento.


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